Programar como niña es…

Mi Primer Trabajo

Abril 2, 2007 · Dejar un comentario

Voy a saltarme un poco la parte de la universidad y comenzaré con lo que pienso que de alguna manera me llevó a la situación que vivo actualmente: mi primer trabajo relacionado directamente con mi carrera.

 Había dejado de trabajar en septiembre (trabajaba para la gloriosa SHCP) y mis planes eran dedicarme al último semestre de mi carrera, pero necesitaba hacer el servicio social. Una compañera (la única otra mujer de  mi generación) nos pasó a un buen amigo y a mi un link de occ.com en donde solicitaban becarios y oh sorpresa, era una compañía dedicada al desarrollo de software.

Sin pensarlo dos veces (ya que tenia la idea de que en México existe poco campo de trabajo en esa área) tanto mi amigo como yo enviamos nuestros resumes(curriculum vitae en una version resumida, al estilo gringo). Previas entrevistas y exámenes, quedamos entre los 10 elegidos. Y ya sin extrañeza descubrí que únicamente habíamos 2 mujeres y 8 hombres. Comenzamos con mucho entusiasmo dos meses de capacitación intensa, durante los cuales se nos pagaría únicamente algo simbólico como ayuda de transporte ya que “la empresa estaba invirtiendo en nuestra capacitación y encima nos paga”.

La capacitación que al principio me pareció innecesaria (por estar todos a punto de egresar) consistió en SQL, SQL transaccional, HTML, Javascript, ASP.NET y C# y al final dejó la impresión tanto en mi como en mis jefes de haber logrado un nivel de programación homogéneo.

La imagen que manejaba la empresa frente a los becarios fue de “una compañía sólida con presencia internacional” que estaba iniciando las operaciones de su fábrica de software. Pero… ¡sorpresa! terminó la capacitación y no hubo proyectos a los cuales nos pudieran asignar. Nos pusieron mientras a desarrollar una aplicación interna para el manejo de recursos humanos. Después de unas semanas comencé un proyecto muy sencillito (una mejora al portal de una dependencia estatal) y me sentí orgullosa y además con el peso de la responsabilidad de tener un proyecto “de cuyos resultados dependería el que nos dieran más desarrollos”.

Con el paso del tiempo supongo que comencé a ver a la empresa como realmente era, y detecté ciertos problemas que parecían no ser de mucha importancia, citaré dos que fueron como pequeñas bolas de nieve en ese entonces y que ahora están en peligro de sepultar a más de una persona… la primera situación fue que el diseñador gráfico era un poco flojo y la otra cosa fue que al terminar el servicio social y la capacitación, nos contrataron bajo un esquema extraño de socios de una tal Sociedad Cooperativa de Capital Variable de Responsabilidad Limitada, con prestaciones igualmente limitadas, y con derechos aún más limitados…

Trataré en otros posts los temas de “Hija, ¿por qué no pides más sueldo?” y “El Diseñador Plagiario”. El punto con el que concluiré es que no todas las empresas son lo que parecen ni lo que dicen. Más vale investigar por su cuenta, y no ceder y aceptar ciegamente la palabra de los jefes. Tal vez parezca algo muy obvio para los demás, pero como se dieron las cosas, fue algo que tuve que aprender a base de una mala experiencia.

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